"Te resucito en el sueño..."
Y no es lo que espero encontrar. Resucita ese dolor intacto como hace años, algunas noches vuelvo a tener ese miedo y vergüenza de una nenita de 9 años que poco a poco entendía que el mundo es una mierda. Y si no vuelve en los sueños, de día aparece en la calle, en cruzar de vereda al verlo venir escapando tarde de algo que no pude escapar temprano.
Pero hace muchisimo que no pensaba en eso, hace muchisimo que no sentía ese terror horrible en sueños que se viven tan reales.
Y ya tengo que decir que acepte ese dolor como compañía de vida, lo acepte y aprendí a vivir con ese dolor al que nunca puedo ponerle palabras, nunca se si debería hacerlo.
Aceptarlo es saber que volverán esos sueños, que seguiré cruzando de vereda cada vez que lo vea, y que cualquier tema que se relacione a eso me va golpear el corazón.
Aceptarlo es ya haber aprendido que no todo gira alrededor de eso, pero el dolor esta ahí guardado, y cuando vuelve ahora me agarra bronca.
Me da tanta bronca pensar que mucho (demasiado) de lo que hoy soy lo definió un reverendo hijo de puta cuando solo tenia 9 años.
Ya no me va ese sentir de víctima en el que estaba antes, pero no puede desconocer los hechos: las marcas están en la vida diaria, ahí donde menos lo creo, ahí cuando ni siquiera pienso en eso, ahí están.
Y no es algo que no quiera cambiar, pero ya es hora de reconocerlo hay cosas que no cambian.
Y me da bronca decirlo y me da bronca que sea así, pero esos viajes del miedo que emprendo algunas noches reactulizan cuestiones dificiles de manejar.
Ya esta aceptado, ya convivo con eso, ya es algo pasado, pero dolor y mucha bronca surgen nuevamente.
"Faltan pedazos, estrofas y versos en lo peor de mis sueños.
Despiertame... Carne y hueso, Hueso y nada."
domingo, 5 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario